Estilos de Pensamiento

Cada persona tiene una manera de funcionar mentalmente que le resulta natural, con la que fluye y se vuelve competente con facilidad.

Basándose en los Tipos Psicológicos de Carl Gustav Jung, Value Drivers identifica 4 Estilos de Pensamiento o de funcionamiento mental.

Conocer los Estilos de Pensamiento nos permite:

  • Reconocer las fortalezas y áreas de mejora de cada persona y del equipo.
  • Fomentar la complementariedad dentro del equipo
  • Promover el desarrollo del potencial en actividades vinculadas a las fortalezas detectadas.

De acuerdo a las habilidades naturales de cada uno, será el estilo de pensamiento preferido. Y cuando realizamos tareas que requieren las habilidades y competencias asociadas a nuestro estilo preferido, actuamos con mayor eficiencia y menor gasto de energía.

Por el contrario, adquirir las competencias asociadas al Estilo de Pensamiento opuesto al nuestro, requiere un gran esfuerzo de nuestra parte. Y nunca seremos tan buenos, como podemos serlo cuando funcionamos con nuestro estilo preferido.

Conocer los Estilos de pensamiento predominantes en nuestros colaboradores nos ayuda a valorarles y comprenderles, lo que facilita las relaciones laborales. Además nos permite entender la diversidad de talentos en los equipos como complementariedad, y no como contrapuestos.

Los 4 Estilos de Pensamiento

Cada Estilo de Pensamiento identifica un modo de funcionamiento mental y se asocia a ciertas habilidades y competencias, ligadas a ciertas áreas del cerebro.

En los Estilos de Pensamiento I y II, predomina el hemisferio izquierdo, mientras en los Estilos III y IV, predomina el hemisferio derecho.

Infografía de los estilos de Pensamiento.
Lado izquierdo
I. Analisis financiero, habilidades analíticas. Negociación, Resolución de problemas, toma de decisiones, orientación a resultados.
II. Administración de proyecto, administración del tiempo, organización, planificación, monitoreo y control
Lado derecho:
III. Trabajo en equipo, atención al cliente, empatía sensibilidad social, habilidades interpersonales, comunicación
IV. Creatividad, innovación, visión, diversidad, adaptación al cambio

Estilo I

Las personas cuyo Estilo de Pensamiento predominante es el I, se caracterizan por un pensamiento lógico y analítico.

Son muy efectivas resolviendo problemas. Especialmente, cuando son de temas técnicos, financieros, o cualquiera de índole cuantitativa.

Poseen habilidades de negociación y toma de decisiones. Cuando toman una decisión, lo hacen de forma concienzuda, estudiando todas las variables y las tendencias matemáticas, económicas y tecnológicas, desarrollando criterios válidos desde esos datos para tomar una decisión lo más racional posible.

Tienen una gran capacidad para entender y manejar procesos.

Cuando están en posición de liderazgo, necesitan a las personas del estilo III, aunque tienden a no sentir afinidad con ellas. Pero son estas personas quienes, desde sus “puntos ciegos” agregan valor a sus decisiones.

Estilo II

Las personas cuyo Estilo de Pensamiento predominante es el II, se caracterizan por un estilo de pensamiento secuencial. Se enfocan más en las partes que en el todo.

Son personas metódicas, organizadas, minuciosas, planificadas. Orientadas al seguimiento de procesos.

Por ello, son muy eficientes cuando se trata de planear, presupuestar, controlar. Y en la realización de tareas consecutivas y de rutina que implican monitoreo y control.

Les encanta crear y actualizar manuales de procedimientos, contratos, reglamentos; y auditar toda reglamentación que se deba seguir al pie de la letra.

No solo planifican, sino que ejecutan lo que planean, a tiempo y en forma.

Estilo III

La vinculación con otros es fundamental para quienes el estilo de pensamiento III es el predominante.

Son muy hábiles en reconocer los sentimientos expresados a través del lenguaje corporal.

Las personas con este estilo poseen un don especial para identificar y captar estados afectivos de las personas, mas allá de las palabras. Esta capacidad les permite desarrollar efectivamente la empatía, habilidades de comunicación y de relaciones interpersonales.

Son muy competentes en ayudar, orientar, escuchar y contener a las demás personas. Les resulta natural transmitir confianza y empoderar a otros.

Las personas con predominio del Estilo III se orientan a integrar a las personas, a armonizar las relaciones y a favorecer la resolución de conflictos. Por todo ello, son muy competentes en áreas que dan servicio al cliente y en favorecer el trabajo en equipo.

Estilo IV

Las personas con predominio del Estilo de Pensamiento IV se caracterizan por un pensamiento metafórico y visual. Se destacan por la capacidad de integrar partes en función del todo que visualizan de un modo global.

Son personas imaginativas, visionarias, creativas, capaces de pensar en términos de modelos abstractos y de imágenes mentales, las que visualizan, combinan e integran de un modo dinámico y de manera creativa, formando nuevas representaciones.

Esto les facilita predecir cambios futuros, anticiparse y crear soluciones nuevas a problemas difíciles.

Prefieren y se destacan en tareas que impliquen crear, inventar y experimentar; gracias a su intuición que les proporciona “chispas de ideas geniales”. Poseen el don para crear y desarrollar: negocios, sistemas, personas, obras literarias y de arte, proyectos, ideas y teorías.

Abiertos a nuevas ideas, consideran que el cambio es positivo. Son el estilo más proclive a correr riesgos.

La tipología junguiana ha sido respaldada por los hallazgos de estas últimas décadas sobre la neuroquímica del cerebro y la especialización funcional de la corteza cerebral.

Ahora se sabe que cuando funcionamos con nuestro estilo de pensamiento preferido, la corriente eléctrica se desplaza con facilidad por nuestro sistema nervioso y la corteza cerebral consume muchísimo menos oxígeno. Investigaciones en neuropsicología han revelado que funcionar con el estilo de pensamiento natural, requiere hasta 100 veces menos consumo de oxígeno que funcionar con el estilo de pensamiento ubicado en diagonal a él. Es por ello que nos resulta más fácil fluir y volvernos competentes.

Nivel de Introversión y Extraversión

El estilo de pensamiento se ve afectado por los niveles de introversión/extroversión. Esta tipología acuñada por Jung, muestra la disposición a obtener energía proveniente del mundo externo o del mundo interno.

Las personas Extrovertidas o Moderadamente Extrovertidas obtienen energía del mundo externo y se motivan por los estímulos que suceden en el entorno. Son personas orientadas a la acción.

Se sienten cómodas en ambientes ruidosos y en aquellos en los que ocurren cosas distintas, de las cuales estar pendientes y atentos. Extravertido no es sinónimo de hablador. Pueden ser personas calladas, pero no soportan y se inquietan en ambientes silenciosos o cuando no pasa nada. Necesitan incorporar energía desde múltiples fuentes exteriores.

Las personas Introvertidas o Moderadamente Introvertidas en cambio, se encuentran orientadas a la reflexión y obtienen energía y motivación de su mundo interno.

Necesitan entornos tranquilos, ya que sólo pueden fluir procesando pocos estímulos a la vez. Ser introvertido no es ser callado, sino que es necesitar un contexto con bajos niveles de estímulos externos.

Las personas muy introvertidas cuando pasan una jornada llena de actividades das terminan agotadas, necesitando pasar un tiempo tranquilo a solas.

Alrededor del 75% de las personas tienen, de manera natural, una necesidad balanceada de introversión y extraversión, necesitando recibir alternativamente estímulos provenientes del mundo externo y del interno.

Se encuentran orientadas tanto a la acción como a la reflexión y se sienten cómodas en ambientes con moderada presencia de estímulos. O bien, alternando entre ambientes con alta, moderada y baja estimulación. Estas personas se aburren o fatigan cuando se ven expuestas a un solo tipo de ambiente.

Informe

En el informe individual de Value Drivers entregamos el nivel de Introversión / Extraversión y los Perfiles de Estilo de Pensamiento Actual, Inicial, Laboral y Extra Laboral.

Perfil Actual: representa al Estilo o Estilos de Pensamiento predominantes en el presente.

Perfil Inicial: corresponde al Estilo o Estilos de Pensamiento predominantes en la niñez y adolescencia

Perfil Extra Laboral: corresponde al Estilo o Estilos de Pensamiento que predominantemente utiliza en hobbies y actividades en su tiempo libre.

Perfil Laboral: corresponde al Estilo o Estilos de Pensamiento predominantes en sus actividades laborales o tareas profesionales.

Perfil de Auto percepción: corresponde al modo que se percibe a sí mismo en relación a los atributos descriptivos de cada Estilo de Pensamiento.


Quienes tienen un Perfil Actual y el Perfil Inicial son similares entre sí, probablemente funcionas con o tu Estilo de Pensamiento natural. En cambio, cuando ambos Perfiles son muy disimiles, significa que has aprendido y desarrollado las nuevas habilidades para adaptarte a los requerimientos de la posición laboral. Mientras la adaptación ocurra por períodos acotados, resulta beneficiosa la adquisición de competencias en áreas no preferidas. Pero cuando la adaptación se prolonga por extensos períodos, puede traer como consecuencia, altos niveles de estrés, fatiga crónica e insatisfacción.

Quienes desarrollan actividades laborales alineadas con su Estilo de Pensamiento natural tienen la posibilidad de desplegar al máximo sus dones y talentos. Además, experimentarán la sensación de fluir y un alto grado de satisfacción y autoconfianza.

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